domingo, 8 de junio de 2014

El venado y la Cotorra

Ayer como todos los días, la luna bañaba la sabana, y mientras la bañaba de roció se detuvo a ver un venado que no podía dormir y solo miraba al cielo estrellado e infinito.

Sorprendida pero prudente, la luna lo observo un rato, pero siguió con su labor aunque dijo para sí, ¡cuando termine voy a ir a ver si todavía el venado estará en su quietud y su letargo, porque ciertamente me intriga esa profundidad de actitud!.

Mientras esto pasaba, el venado estaba revisando poco a poco cada estrella, estaba leyendo la oscuridad por medio de la luz de las estrellas.

Y se preguntaba para sí, cómo puede la luz convivir con la sombra, como puede que la sombra le de paso a luz, como dentro de este noche negra está presente la luz, como puedo temer a la oscuridad si la luz está presente aun que creamos que es poca cosa o que creamos que está lejana.

De pronto una cotorra sabanera que venía de un jolgorio al ver al venado también le sorprendió la actitud, y sin pensarlo mucho se le acerco y sin timidez alguna le saludo y le pregunto ¿cuéntame venado que haces aquí. ¿Qué te tiene mirando a las bellas estrellas. ¿Por qué no estas con tu familia, dormido o en alguna bailadera, yo vengo de una y estaba muy buena.

El venado le vio y con esos ojos de venado aguarapaos le respondió, estoy esperando conocer a la noche porque quiero preguntarle como deja que la luz de las estrellas irrumpan su negritud.

Ante esta respuesta que no esperaba la cotorra, sin pensar nada ni tomar acción de respuesta para su amigo el venado, sale disparada como quien ha visto espanto y se dirige en búsqueda de la luna, para que le ayude a dar respuesta al venado.

La luna que ya estaba concluyendo su trabajo de riego, se exalta cuando llega de improvisto la cotorra y la regaña diciéndole que tuviera cuidado con su exaltación ya que podía llevarse a alguien por delante y ocasionar daño.

La cotorra pide disculpas a la luna y le dice que tiene razón, pero tenía prisa en buscarte, mi amigo el venado tiene una duda y tú sabes que toda duda sin respuesta puede ocasionar que no tengamos la oportunidad de frenar la mentira, una duda muchas veces sino se tiene la valentía necesaria de preguntar tiene un efecto devastador.

La luna sabia por sus años le dice a la cotorra has hecho bien en buscarme, yo vi al venado y ciertamente me sorprendió su letargo pero preferí pasar con mi labor que preguntarle, vamos vamos donde el para poder canalizar y darle respuesta a sus inquietudes y interrogantes.

Una vez llegan a donde estaba el venado la Luna y la Cotorra, le saludan y la cotorra le dice, he traído a nuestra amiga la sabia luna para que puedas canalizar esas dudas que me hablaste hace un rato, pero el venado ya molesto con la noche que estando presente no se dejaba ver para poder preguntarle, les responde, ¡no hace falta revisar nada cotorra ya tengo mi respuestas! La Cotorra que no es muy sabia pero si lista, dice ¡luna podrías contarnos tu historia como es que no estas presente en el día también junto al sol!

Con todo gusto cotorra con todo gusto, el sol mi novio es un ente maravilloso, rozagante, amiguero, lleno de vitalidad que la irradia a todos y eso me gusta mucho de él, pero yo dice la luna soy melancólica en algunas oportunidades, en otras soy romántica, en otras veces soy alegre ciertamente, pero en general soy muy prudente, y callada, y esto último es lo que al sol no le agrado mucho, e hicimos un pacto de novios que cada quien podía tener espacio para crecer pero que por lo menos nos encontraríamos dos veces al día para conversar vernos y querernos, siéndonos completamente fieles pero sin carga de la hora y el lugar; y así ha sido desde tiempos remotos, el me espera todos los días al atardecer y yo lo espero todos los días al alba.

Sin secretos le dejo bañada la sabana la misma que él me entrega al atardecer por eso hay veces que el cielo se pone rosado con crepúsculos, esa soy yo que me sonrojo ante la gentileza y muestras de cariño del sol.

El venado le pregunta luna pero no me has respondido a mi inquietud, y la luna le responde tu corazón ahora mismo está inquieto está preocupado, está cerrado a las respuestas, primero debes estar presto a escuchar para que la respuesta bañe tu corazón y puedas discernir la situación.

A nuestra amiga oscuridad que te puedo decir que la conozco muy bien, dice la luna; la embarga la timidez es su mayor defecto, pero no quiere decir que no sea responsable que no tenga su vitalidad, sino que al igual que yo con el sol, la oscuridad es novia de la luz, así ha sido y así seguirá siendo, la oscuridad seguirá fiel a la luz, por eso en un pacto de amor, la oscuridad le pidió a las estrellas que en la noche brillen para siempre poder estar junto a la luz y compartir la soledad de la tarea de cuidar a los amínales de la sabana y darles un espacio para juntar a sus familias y que con el sueño reparador puedan día a día crear una mejor sabana.


En venado que no se esperaba esta respuesta, quedo petrificado y le dice a la cotorra, estoy tarde para ir a dormirme junto a mi familia, ya sé que la noche es una bendición doble, me iré a donde mi familia y siempre recordaré lo que hoy me han enseñado y cuando este triste sabré que siempre hay luz en la oscuridad.